Proyecto seleccionado al Premio Uniandino a las Artes 2024.
TouchDesigner, Kinect y StableDiffusion.
“Umbral de intimidad” busca explorar cómo la intimidad se ve afectada y reinterpretada en la era digital, especialmente con la intervención de la inteligencia artificial. La obra invita a los espectadores a reflexionar sobre cómo la tecnología altera nuestras percepciones y relaciones, ofreciendo una experiencia interactiva donde la proximidad física modula la claridad y deformación de la imagen, simbolizando la relación entre la cercanía física y emocional.
La obra presenta dos videos en una pantalla vertical: uno muestra a una pareja recostada en un momento de intimidad, y el otro, una versión alterada por IA que deforma la imagen de manera monstruosa. La transición entre estas dos representaciones se controla mediante un sensor de proximidad que mide la distancia entre la pantalla y el espectador.
A medida que el espectador se mueve hacia la pantalla, el sensor de proximidad detecta su distancia y envía esta información al sistema audiovisual. Cuando el espectador está lejos, el video principal se superpone con la versión distorsionada, resultando en una imagen aberrante. A medida que el espectador se acerca, la distorsión disminuye gradualmente, revelando la imagen clara y íntima de la pareja. A nivel sonoro sucede un efecto similar con grabaciones hechas con micrófonos de contacto colocados directamente en la piel, que también son distorsionadas según la proximidad del espectador. Esta dinámica de cambio refleja la metáfora central de la obra: la proximidad física y emocional es clave para una percepción clara y genuina de la intimidad.
La obra presenta dos videos en una pantalla vertical: uno muestra a una pareja recostada en un momento de intimidad, y el otro, una versión alterada por IA que deforma la imagen de manera monstruosa. La transición entre estas dos representaciones se controla mediante un sensor de proximidad que mide la distancia entre la pantalla y el espectador.
A medida que el espectador se mueve hacia la pantalla, el sensor de proximidad detecta su distancia y envía esta información al sistema audiovisual. Cuando el espectador está lejos, el video principal se superpone con la versión distorsionada, resultando en una imagen aberrante. A medida que el espectador se acerca, la distorsión disminuye gradualmente, revelando la imagen clara y íntima de la pareja. A nivel sonoro sucede un efecto similar con grabaciones hechas con micrófonos de contacto colocados directamente en la piel, que también son distorsionadas según la proximidad del espectador. Esta dinámica de cambio refleja la metáfora central de la obra: la proximidad física y emocional es clave para una percepción clara y genuina de la intimidad.

